Ya me había olvidado de lo que se sentía ponerse nerviosa por ver a alguien.
Ya me había olvidado de lo que significaba bajar la guardia y sacarme la armadura, ni siquiera tuve que pensarlo, salió naturalmente.
Recordé cuánta conexión teníamos, la sentí y cuan feliz podía ser, aunque sea por un rato.
También porque te quería tanto.
Simplemente me hiciste sentir segura y entendí que así me hubiera gustado que me tratarán antes tambien.
Fue una mezcla de sentimientos...
Lo que quiero, no es lo que debo.
Siempre en los lugares equivocados.